Terapia de pareja después de una infidelidad: 3 señales de que necesitan ayuda profesional
- Sandra Elizalde
- hace 1 día
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Antes que todo, me gustaría decirte que la decisión de salvar una relación después de una infidelidad es única y personal. Solo las personas involucradas saben las circunstancias que vivieron antes, durante y después de la infidelidad, y solo de ellas depende si se separan o deciden trabajar juntas en reconstruir la confianza.
En mis años de experiencia como terapeuta de parejas, he observado que, cuando surge una situación de este tipo, el dolor puede resultar tan abrumador que la mayoría de las personas no sabe cómo reaccionar. En este torbellino de emociones, es normal sentirse perdido y tratar de manejar la situación con los recursos emocionales que tengamos en ese momento.
La Terapia de pareja después de una infidelidad no es la única manera de sanar la relación, pero si presentan alguna de estas señales, es momento de pedir ayuda.
Sus esfuerzos no están dando resultados
Ambos sienten que han hecho muchos esfuerzos por disculparse y reparar el daño, pero, aun así, no es suficiente. Si el dolor no desaparece, tienen que buscar ayuda profesional. Durante la terapia de pareja, al escuchar y comprender a ambos, muchas veces descubrimos que hay palabras, comportamientos y actos que, lejos de ayudar, podrían estar contribuyendo a empeorar la situación.
La persona traicionada ha perdido por completo la confianza
Recuperar la confianza después de una infidelidad es un proceso arduo y complejo que en ocasiones puede resultar insostenible para la persona que fue infiel. Aunque podría parecer "normal” o “esperado” que la persona traicionada se vuelva más celosa y vigilante, muchos pacientes sienten que su pareja se convirtió en un policía, y esa sensación obstaculiza su compromiso por recuperar la confianza. Temen que, a partir de ese error, su vida se convierta en una cárcel.
La infidelidad destapó heridas del pasado
Por más que la persona que traicionó se esfuerce por hacer sentir confianza a su pareja, muchas veces esta no puede superarlo, pero no porque no quiera, sino porque hay otras circunstancias que influyen en sus emociones.
Me he encontrado muchos casos donde una infidelidad destapa heridas o dolores no resueltos del pasado, no solo de la relación, sino de su propio contexto de vida, sobre todo en la infancia. En muchísimos casos, una infidelidad les hace revivir una situación similar vivida con sus padres.
Cómo puede ayudarles la terapia de pareja después de una infidelidad
Una vez que deciden darse la oportunidad de sanar la relación, las parejas pueden hacer muchos intentos por recuperar la confianza, pero solamente cuando te acercas a terapia puedes tener un mejor entendimiento de qué está pasando, por qué y cómo enfrentarlo. La terapia de pareja es muy útil para informarte y capacitarte sobre qué sucede en el proceso de recuperar la relación. Además, resulta especialmente valiosa por varias razones.

Es un espacio neutral.
En la vida cotidiana es muy fácil juzgar. Si te acercas a tus amistades o familia a pedir un consejo, muy probablemente hablarán a partir de sus propias experiencias, del cariño que te tengan o de lo bien (o mal) que les caiga tu pareja. Sus opiniones nunca serán imparciales. Sin embargo, la terapia de pareja es un espacio neutral y libre de juicio, donde ambas personas serán escuchadas con la misma objetividad y respeto.
Un terapeuta de pareja tiene conocimiento y experiencia en el tema.
Un terapeuta de pareja es un especialista con formación académica; por lo general, son 4 años de psicología más 2 años de especialidad (como mínimo). Por otra parte, actualmente, existen muchas investigaciones respecto a la infidelidad, y un terapeuta responsable estudia y se actualiza constantemente para ampliar su dominio del tema.
Además de contar con el conocimiento y las herramientas necesarias, estos especialistas cuentan con la experiencia para abordar estas problemáticas. Para las personas involucradas, todo puede parecer nuevo y angustiante, pero para el terapeuta de pareja, la situación es muy familiar y tiene nociones claras de qué es probable que pase, lo que también puede ayudarles a prepararse para cada etapa del proceso.
El acompañamiento se adapta a las necesidades de cada pareja.
Hay parejas que pueden atravesar relativamente pronto esta situación y en pocas sesiones su relación se encuentra mucho mejor. Otras requerirán más tiempo; todo dependerá de las circunstancias de cada miembro de la pareja. Un terapeuta acompaña este proceso, no de una manera rígida y preestablecida, sino con la flexibilidad que requiera cada caso.
Si después de leer este artículo, consideras que tu pareja y tú necesitan ayuda profesional, contáctame.
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Sandra Elizalde Terapeuta de parejas
