• Sandra Elizalde

Cómo lograr una comunicación profunda con mi pareja.

Actualizado: oct 23






Cuando las parejas llegan a consulta, es con una demanda inmediata, visible y que los está incomodando tanto que decidieron ir a terapia.

Independientemente de lo que quieren trabajar, hay un común denominador: No han logrado tener comunicaciones profundas y empáticas.


Primero trabajamos en disminuir el dolor y resentimiento con el que llegan, una vez atravesada esta brecha empieza el verdadero trabajo: restaurar la comunicación o aprender a hacerlo.

Y es que esto es más común de lo que imaginamos, desde la manera distinta en que somos criados por ser hombre y mujer.

Antes a los hombres no se les daba esa libertad de expresar sus sentimientos como a las mujeres, la mayoría de los hombres son prácticos y se les complica detenerse a revisar que pasa o como se sienten.

También el tipo de crianza que se vivió, si tus padres fueron de esos que no dejaban llorar, quejarse o estar triste y exigian que cambiaras tu ánimo a uno tranquilo, positivo o alegre así sin más, no te enseñaron que también es válido sentir tristeza, enojo, o aburrimiento. No te enseñaron a gestionar las emociones negativas.

Así que de adulto puedes encontrarte en situaciones de no saber que hacer cuando te sientes así o no saber cómo apoyar a tu pareja si se muestra así.

Y huyes.

John Gottman, un gran terapeuta de parejas y Nan Silver en su libro "Que hace que el amor perdure" brinda un sencillo método de 4 pasos para alcanzar la empatía y facilitar las conversaciones íntimas:


1 Formula de manera verbal tus sentimientos.


Es común que la gente no identifique como se siente, o mejor dicho no lo verbalize, así nos sorprendemos mucho diciendo cosas como "me siento rara" "se siente feo" "se siente chistoso" porque no estamos acostumbrados a llamar por su nombre el sentimiento que nos embarga en determinado momento, aquí el autor sugiere que ante un determinado hecho, repasemos las palabras que puedan definir en ese momento el estado en el que nos encontramos hasta que una resuene con nuestro sentir. Por ejemplo: eso que hizo tu mujer te hace sentir ¿triste? ¿Avergonzado? ¿Solo? y así, hasta que una palabra sea la que mejor describa como te estás sintiendo. El autor dice que en el cuerpo resuena la palabra, se siente físicamente.

Así que les dejo la lista de sentimientos que propone para que la revisen:


Me siento...

Emociones positivas:

Afortunado, alegre, apreciado, atractivo, contento, divertido, emocionado, e citado, feliz, inteligente, juguetón,

nostálgico, orgulloso, poderoso, respetado, seguro, sensual satisfecho, valorado.

Emociones negativas:

Aislado, a la defensiva, avergonzado, criticado, culpable, enojado, frustrado, ignorado, inferior, inseguro, impotente, necio, no comprendido, ofendido, no querido, paralizado, traicionado, tenso, triste, solo.


2.Haz preguntas abiertas que permitan una respuesta elaborada.


Evitar las preguntas que dan opción a respuesta un sí o un no, por ejemplo:

¿Tuviste un buen día en el trabajo?

Mejor:

¿Cómo te fue hoy en el trabajo?

De un: ¿estas enojada?

A un: pareces molesta ¿que te ocurre?

Y así, interesarse genuinamente por lo que le ocurre a su pareja:

¿Que tal el libro que estas leyendo?

¿Qué te ha parecido la serie?

Preguntas que permitan un intercambio de ideas, visiones y lo que haga que conozcamos más a fondo a nuestra pareja.


3 Responde con afirmaciones que faciliten una conexión más honda.


De una conversación donde su pareja exprese una situación y diga cómo se siente, escuche, y afirme lo que su pareja dice, aunque de momento no esté del todo de acuerdo, no trate de interpretar ni de poner en su boca palabras que su pareja no dijo. Ese es el inicio en el que su pareja empieza a sentirse verdaderamente escuchada.


4. Da muestras de compasión y empatía


Cuando nuestra pareja viene a nosotros a compartir algo que le está aquejando, lo mejor es tratar de entender cómo puede estarse sintiendo, validar sus emociones y darle pie a que verbalice eso que siente. En el trabajo con parejas es muy común que los hombres en su manera práctica de ser, ofrezcan "soluciones" cuando su pareja les comparte alguna dificultad, cuando lo que ellas desean es sólo empatía y escucha y no que les digan qué hacer o qué sentir.

Eso me remite a momentos de la niñez cuando nos decían "ya, ya para de llorar que no es para tanto", y nuestros padres no validaban lo que sentíamos ¿les suena?

Así que si su esposa (o) llega y les dice "me siento muy mal por esta situación en el trabajo" escuchenlo (a) y validen lo que siente:

"oh, entiendo, debe ser doloroso estar en esa situación..."

Y acompañar, antes de ofrecer alternativas o soluciones.


Requiere entrenamiento, requiere paciencia y la voluntad de hacer lo necesario para construir una relación sólida y significativa.


¡Ven y trabajemos!


Sandra Elizalde.

Whats app 55 6110 2998.

















118 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo